Hipnosis para recuperar tu criterio
Hipnosis guiada para recuperar tu criterio
Una práctica para reconocer la presión, recuperar tiempo para pensar y volver a tomar decisiones desde tu propio criterio.
A veces no resulta sencillo distinguir entre una petición y una imposición.
La urgencia, la culpa, el miedo al conflicto o la necesidad de evitar el enfado de otra persona pueden llevarte a responder demasiado rápido, justificarte continuamente o aceptar algo que todavía no tienes claro.
Esta hipnosis guiada te acompaña a detener esa respuesta automática, observar lo que está ocurriendo y recuperar las condiciones necesarias para decidir por ti.
No se trata de desconfiar de todo ni de decir que no a todo. Se trata de aprender a hacer una pausa cuando alguien intenta decidir demasiado deprisa por ti.
Recupera el tiempo que la presión intenta quitarte
Durante la práctica trabajarás situaciones en las que otra persona exige una respuesta inmediata, insiste, genera culpa, niega tu percepción o intenta aislarte de otras opiniones.
Aprenderás a reconocer tres señales importantes:
Urgencia.
Culpa o miedo.
Aislamiento.
Cuando aparecen estas señales, reducir la velocidad puede ayudarte a observar con más claridad qué te están pidiendo, qué obtiene la otra parte y qué estás entregando tú.
La práctica te acompaña a integrar cuatro referencias sencillas:
No decido bajo presión.
La culpa es una sensación. No es una prueba.
Busco tiempo, información y contraste.
Puedo decir no sin demostrar que la otra persona es mala.
Estas frases no te dicen qué decisión debes tomar. Te ayudan a recuperar el espacio necesario para poder decidirla tú.
¿Qué trabajarás durante la hipnosis?
A lo largo del recorrido practicarás cómo:
Detenerte antes de ofrecer una respuesta inmediata.
Reconocer cuándo una petición se apoya en la urgencia, la culpa o el miedo.
Diferenciar el malestar de haber puesto un límite de la idea de estar haciendo algo malo.
Observar qué te están pidiendo y cuál puede ser el coste para ti.
Registrar los hechos cuando empiezas a dudar de tu propia percepción.
Buscar información y hablar con una persona independiente antes de tomar una decisión importante.
Responder de una forma breve, firme y sin explicaciones interminables.
Tolerar la incomodidad que puede aparecer después de poner un límite.
Recuperar confianza en tu capacidad para preguntar, comprobar y decidir.
No necesitas comprender completamente las intenciones de otra persona para protegerte.
Tampoco necesitas demostrar que alguien es malo para reconocer que una situación no te resulta clara, segura o aceptable.
¿Qué recibirás?
Un archivo de audio MP3 descargable con la hipnosis guiada completa.
Podrás conservarlo y escucharlo desde tu teléfono, ordenador o reproductor habitual.
Puedes repetir la práctica para familiarizarte con sus frases, reconocer antes las señales de presión y fortalecer el espacio entre una petición y tu respuesta.
Cómo utilizarla
Busca un lugar tranquilo y seguro en el que puedas permanecer sin interrupciones.
Puedes escucharla sentado o tumbado. Utiliza auriculares cuando te ayuden a concentrarte mejor en la voz y en el recorrido.
Antes de comenzar, también puedes observar durante unos instantes una luz cálida o una vela LED. Después, cierra los ojos y permite que la práctica te acompañe.
No necesitas dejar la mente en blanco ni crear imágenes perfectas. Algunas escenas pueden aparecer como imágenes, otras como sensaciones y otras simplemente como una comprensión interior.
Importante
No escuches esta hipnosis mientras conduces, manejas maquinaria o realizas cualquier actividad que requiera toda tu atención.
Durante toda la experiencia conservas tu capacidad para pensar, decidir, moverte, abrir los ojos y detener la práctica.
Esta hipnosis es una herramienta de acompañamiento y no sustituye asesoramiento psicológico, médico, legal o financiero. Ante una situación de abuso, amenaza, coacción o peligro, busca ayuda profesional y apoyo de personas de confianza.
Hipnosis guiada para recuperar tu criterio
Una práctica para reconocer la presión, recuperar tiempo para pensar y volver a tomar decisiones desde tu propio criterio.
A veces no resulta sencillo distinguir entre una petición y una imposición.
La urgencia, la culpa, el miedo al conflicto o la necesidad de evitar el enfado de otra persona pueden llevarte a responder demasiado rápido, justificarte continuamente o aceptar algo que todavía no tienes claro.
Esta hipnosis guiada te acompaña a detener esa respuesta automática, observar lo que está ocurriendo y recuperar las condiciones necesarias para decidir por ti.
No se trata de desconfiar de todo ni de decir que no a todo. Se trata de aprender a hacer una pausa cuando alguien intenta decidir demasiado deprisa por ti.
Recupera el tiempo que la presión intenta quitarte
Durante la práctica trabajarás situaciones en las que otra persona exige una respuesta inmediata, insiste, genera culpa, niega tu percepción o intenta aislarte de otras opiniones.
Aprenderás a reconocer tres señales importantes:
Urgencia.
Culpa o miedo.
Aislamiento.
Cuando aparecen estas señales, reducir la velocidad puede ayudarte a observar con más claridad qué te están pidiendo, qué obtiene la otra parte y qué estás entregando tú.
La práctica te acompaña a integrar cuatro referencias sencillas:
No decido bajo presión.
La culpa es una sensación. No es una prueba.
Busco tiempo, información y contraste.
Puedo decir no sin demostrar que la otra persona es mala.
Estas frases no te dicen qué decisión debes tomar. Te ayudan a recuperar el espacio necesario para poder decidirla tú.
¿Qué trabajarás durante la hipnosis?
A lo largo del recorrido practicarás cómo:
Detenerte antes de ofrecer una respuesta inmediata.
Reconocer cuándo una petición se apoya en la urgencia, la culpa o el miedo.
Diferenciar el malestar de haber puesto un límite de la idea de estar haciendo algo malo.
Observar qué te están pidiendo y cuál puede ser el coste para ti.
Registrar los hechos cuando empiezas a dudar de tu propia percepción.
Buscar información y hablar con una persona independiente antes de tomar una decisión importante.
Responder de una forma breve, firme y sin explicaciones interminables.
Tolerar la incomodidad que puede aparecer después de poner un límite.
Recuperar confianza en tu capacidad para preguntar, comprobar y decidir.
No necesitas comprender completamente las intenciones de otra persona para protegerte.
Tampoco necesitas demostrar que alguien es malo para reconocer que una situación no te resulta clara, segura o aceptable.
¿Qué recibirás?
Un archivo de audio MP3 descargable con la hipnosis guiada completa.
Podrás conservarlo y escucharlo desde tu teléfono, ordenador o reproductor habitual.
Puedes repetir la práctica para familiarizarte con sus frases, reconocer antes las señales de presión y fortalecer el espacio entre una petición y tu respuesta.
Cómo utilizarla
Busca un lugar tranquilo y seguro en el que puedas permanecer sin interrupciones.
Puedes escucharla sentado o tumbado. Utiliza auriculares cuando te ayuden a concentrarte mejor en la voz y en el recorrido.
Antes de comenzar, también puedes observar durante unos instantes una luz cálida o una vela LED. Después, cierra los ojos y permite que la práctica te acompañe.
No necesitas dejar la mente en blanco ni crear imágenes perfectas. Algunas escenas pueden aparecer como imágenes, otras como sensaciones y otras simplemente como una comprensión interior.
Importante
No escuches esta hipnosis mientras conduces, manejas maquinaria o realizas cualquier actividad que requiera toda tu atención.
Durante toda la experiencia conservas tu capacidad para pensar, decidir, moverte, abrir los ojos y detener la práctica.
Esta hipnosis es una herramienta de acompañamiento y no sustituye asesoramiento psicológico, médico, legal o financiero. Ante una situación de abuso, amenaza, coacción o peligro, busca ayuda profesional y apoyo de personas de confianza.