Prepara tu sesión

La experiencia comienza antes de que nos encontremos.

Ya has reservado tu sesión de hipnosis. Quiero explicarte cómo vamos a trabajar, qué puedes esperar y cómo prepararte sin complicaciones.

Si es tu primera experiencia, seguramente tendrás curiosidad, ilusión y muchas preguntas. Es completamente natural.

He reunido aquí lo que considero importante que sepas antes de venir y, al final, algunos recursos para quienes quieran familiarizarse un poco más con la experiencia.

No necesitas estudiarlo todo. Mi intención es que vengas informado, tranquilo y sin exigirte resultados.

01: Antes de venir

¿Puedo venir acompañado?

Por supuesto. Puedes acudir con quien quieras, pero te recomiendo realizar la parte más personal de la sesión sin acompañantes.

Durante la hipnosis pueden aparecer pensamientos, emociones o situaciones íntimas que quizá no te apetezca compartir delante de otras personas, especialmente si vienes con tu pareja.

No se trata de ocultar nada, sino de disponer de un espacio en el que puedas expresarte con total libertad.

Tu acompañante puede esperar fuera y reunirse contigo al terminar.

¿Tengo que preparar algo?

No necesitas estudiar, memorizar información ni escribir tu biografía.

Basta con que pienses qué te gustaría trabajar, comprender o explorar. Si vienes simplemente por curiosidad, también podemos partir de ahí.

En los días previos procura descansar razonablemente bien, evitar el exceso de alcohol y moderar la cafeína. El día de la sesión come con normalidad, viste cómodamente y procura llegar sin prisas.

No busques las condiciones perfectas. Simplemente evita añadir preocupaciones innecesarias.

Si es tu primera sesión, ten esto presente:

Cuando nos enfrentamos a una experiencia desconocida, las expectativas pueden ser muy altas.

Esa ilusión puede ser positiva, pero también puede convertirse en autoexigencia.

Además, cuando has pagado por una sesión, es comprensible que quieras aprovechar tu inversión y experimentar aquello que esperabas.

Sin embargo, la necesidad de conseguir un resultado puede hacer que estés más pendiente de comprobar lo que ocurre que de participar con naturalidad.

Muchas personas responden a la hipnosis desde el primer encuentro. Otras necesitan familiarizarse con el procedimiento y no todas experimentan lo mismo.

No tienes que demostrar que puedes entrar en trance ni justificar el dinero invertido con una experiencia extraordinaria.

02: Cuando nos encontremos

¿Cómo será nuestra sesión?

Comenzaremos conversando sobre lo que te ha llevado a reservar y resolviendo las dudas que puedas tener.

Después te guiaré mediante técnicas de inducción hipnótica, adaptando el procedimiento a tus respuestas.

Durante el trabajo podrás experimentar imágenes, sensaciones, emociones, pensamientos o simplemente una forma diferente de concentrarte. No todas las personas lo viven de la misma manera.

Finalmente volveremos a una atención habitual y comentaremos la experiencia.

Mi responsabilidad es guiar el proceso profesionalmente. La tuya es participar y comunicarme lo que vayas experimentando.

¿Voy a perder el control?

No. La hipnosis no exige estar dormido, inconsciente ni desconectado de lo que ocurre.

Puedes escucharme, hablar, hacer preguntas y comunicarme cualquier incomodidad. También puedes pedir que detengamos la sesión.

No necesitas alcanzar un estado espectacular para participar.

Vive la experiencia, no la técnica

Este consejo es especialmente importante si ya conoces la hipnosis, practicas meditación o trabajas con otras técnicas de desarrollo personal.

Es natural que tengas curiosidad por el procedimiento, pero si durante la sesión concentras toda tu atención en identificar las técnicas que estoy utilizando, estarás dedicándote a una actividad diferente de aquella para la que has venido.

Una sesión individual está pensada para experimentar la hipnosis, no para aprender a aplicar mi método. Para eso existen las formaciones y los talleres.

03: Durante la hipnosis

¿Y si no veo imágenes o no siento nada especial?

No todo el mundo experimenta la hipnosis mediante imágenes claras.

Algunas personas perciben escenas, otras sensaciones corporales, emociones, palabras o impresiones difíciles de describir.

Y puede haber momentos en los que no aparezca nada.

No tienes que completar los huecos ni inventar respuestas para agradarme. Si no sabes algo, simplemente dímelo.

Tu experiencia me permitirá ir ajustando el procedimiento.

¿Y si creo que me lo estoy inventando?

Esta es una de las dudas más frecuentes, especialmente durante una regresión.

¿Estoy recordando algo o simplemente lo estoy imaginando?

La investigación sobre la memoria ha mostrado que recordar e imaginar comparten procesos cerebrales y pueden producir experiencias subjetivas muy parecidas.

Por eso, durante la sesión no necesitas decidir inmediatamente de dónde procede cada imagen o sensación.

Puedes describir lo que aparece, incluso expresar tus dudas, sin obligarte a construir una historia ni a decidir si es verdadera.

Después, si han surgido nombres, lugares, fechas u otros detalles comprobables, podrás investigarlos con tranquilidad.

Eso sí, una experiencia muy vívida o una coincidencia histórica no demuestra por sí sola que se trate de un recuerdo real o de una vida anterior.

Primero explora la experiencia. Después, si quieres, investiga.

El significado personal o espiritual que quieras atribuirle pertenece a tus propias creencias.

04: Después de la sesión

¿Y si no consigo la experiencia que esperaba?

Lo primero que quiero que entiendas es que no significa que hayas fracasado.

La respuesta a la hipnosis es variable. No todas las personas experimentan el mismo grado de absorción ni obtienen los resultados que imaginaban.

Mi compromiso es ofrecerte mi tiempo, experiencia y acompañamiento profesional, aplicando el método y ajustándolo durante la sesión.

Pero sería irresponsable garantizar que todas las personas vivirán una experiencia determinada.

¿Es recomendable repetir inmediatamente?

No necesariamente.

Si tu primera sesión no resulta como esperabas, mi recomendación es que no te precipites a contratar otra, especialmente si supone un esfuerzo económico importante.

Es posible que la frustración de no haber conseguido aquello que deseabas, sumada a la preocupación por el dinero, aumente tu autoexigencia en el siguiente encuentro.

Date tiempo para valorar lo vivido y decide con tranquilidad si quieres repetir. Una segunda sesión tampoco garantiza un resultado concreto.

No conviertas la hipnosis en una carrera por conseguir algo.

05: Si quieres prepararte un poco más

Escucha la audiohipnosis «El Paseo»

He preparado este audio para que puedas familiarizarte con mi voz, seguir indicaciones y practicar la visualización de escenas mentales.

No se trata de superar ninguna prueba ni de alcanzar una profundidad determinada. Simplemente escucha y observa cómo respondes.

No escuches este tipo de audio mientras conduces o realizas actividades que requieren atención.

Busca un momento tranquilo en el que puedas estar unos minutos sin interrupciones.

Una primera escucha puede ayudarte a familiarizarte con la experiencia. Si quieres repetirla, puedes hacerlo, pero no es una obligación.

Escuchar "El Paseo"

El Paseo: un ejercicio de visualización

Si deseas profundizar un poco más, puedes realizar este ejercicio complementario para practicar la descripción de escenas, lugares y sensaciones.

06: ¿Quién fui? Amplía tus referencias históricas

Si tu sesión es regresiva y te interesa explorar posibles escenarios de otras épocas, puedes recorrer este material con imágenes y referencias históricas.

Encontrarás lugares, vestimentas, oficios y formas de vida que pueden ampliar tu repertorio de imágenes mentales.

No tienes que memorizarlo ni elegir quién crees que pudiste ser. Ten presente que estas referencias también pueden influir en lo que imagines posteriormente.

Ya estás preparado

No necesitas hacer nada más.

Ven con curiosidad, con disposición a participar y sin exigirte vivir una experiencia determinada.

Yo me ocupo de guiarte. Tú permítete descubrir cómo respondes.

Nos vemos pronto.